La Industria Maquiladora en Honduras y su competividad
La Colectiva de Mujeres Hondureñas CODEMUH analizó con mucha preocupación las declaraciones del Señor Guillermo Matamoros representante de la industria maquiladora en el COHEP quien muy preocupado manifestó a 3 medios escritos de circulación nacional “La situación de la industria maquiladora es de cuidado” e hizo señalamientos criticando a la falta de competitividad de los salarios, y que el país debe encontrar un mecanismo que garantice la certidumbre y estabilidad de salarios de acuerdo a las posibilidades reales y al comportamiento del entorno internacional así como local.
La Industria Maquiladora en Honduras y su competividad
La Colectiva de Mujeres Hondureñas CODEMUH analizó con mucha preocupación las declaraciones del Señor Guillermo Matamoros representante de la industria maquiladora en el COHEP quien muy preocupado manifestó a 3 medios escritos de circulación nacional “La situación de la industria maquiladora es de cuidado” e hizo señalamientos criticando a la falta de competitividad de los salarios, y que el país debe encontrar un mecanismo que garantice la certidumbre y estabilidad de salarios de acuerdo a las posibilidades reales y al comportamiento del entorno internacional así como local.
Parafraseando al señor Guillermo Matamoros se pregunta ¿Qué ha pasado con uno de los principales competidores regionales? Bueno, la vecina Nicaragua reportó a la fecha un crecimiento de un 26% en las exportaciones de textiles en volúmenes físicos hacia la unión americana” y continua diciendo "Creemos que el país debe frenar esa carrera loca por ajustar los salarios mínimos, caso contrario se generarán más distorsiones. La industria maquiladora paga de acuerdo a la competitividad de los trabajadores", explicó. El empresario considera que la industria maquiladora local y el gobierno deben comenzar a debatir respecto al desarrollo de una estrategia para que las empresas radicadas en el país no lo abandonen.
En respuesta a esas declaraciones, la Colectiva de Mujeres Hondureñas plantea lo siguiente:
Es sorprendente y pone en evidencia la marginación y exclusión histórica de los trabajadoras y de los trabajadores, el dirigente empresarial se muestra tan preocupado por la competitividad del coste de sus negocios; cuando también, por humanismo debe preocuparse por los problemas que viven las obreras y los obreros para que sus bajos salarios les ajuste para vivir y no sobrevivir.
Esas palabras nos provocan amenazas para la población trabajadora ya que son tendentes a precarizar aún más la situación económica y social las trabajadoras y los trabajadores. En otras palabras, con sus declaraciones que están proponiendo el estancamiento del salario mínimo y/o abstraer a las industrias bajo la zona libre del ajuste anual al salario mínimo.
Contrarrestando sus declaraciones sobre la migración de las empresas a Nicaragua, le refutamos que en los países de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, al finalizar el año 2010 la industria textil perdió 51.538 puestos de trabajo, una disminución promedio del 13,5%, y que el pico más alto es en Nicaragua con un 21,47%. Le preguntamos ¿Y de Nicaragua para dónde se van?
Le recordamos que la población obrera de las maquilas vivieron un estancamiento salarial desde enero del 2008 a septiembre del año 2010; y los ajustes de finales del 2010 y principios del 2011 fue menor que a los demás sectores, y luego fueron reacomodados por las empresas reduciéndoles el costo de la docena y disminuyéndoles beneficios como ser el bono de comida como ejemplo.
Una obrera maquila para devengar un salario de L. 1.200.00 a L. 1.500.00 semanales deben obligadamente cumplir diario la meta de hasta 500 docenas de producción más horas extras. Según las investigaciones de CODEMUH solamente el 5% de las trabajadoras ganan arriba del salario mínimo, y ya hemos manifestado los esfuerzos que realizan para percibir esas cantidades y el impacto negativo por la exposición a los riesgos profesionales al tener que cumplir con metas excesivas y largas y extenuantes jornadas de trabajo de hasta once horas con treinta minutos, incluso en turnos de noche más horas extras. Entonces señor Benjamín le preguntamos ¿Podría usted vivir dignamente con un salario de esa cantidad y con esas exigencias y la exposición perjudicial a los factores de riesgos ocupacionales?
La exposición prolongada a las altas metas y jornadas largas provoca daños permanentes a la salud y vida de los obreras y las obreras de la maquila, entre esos padecimientos se encuentra los daños huesos, tendones, articulaciones y músculos por las posturas forzadas y movimientos repetitivos, ejemplo: una obrera que hace 9 horas diarias realiza al día hasta 76.000 movimientos repetitivos y de esfuerzo ¿Qué pasara con aquellas personas que trabajan de manera ininterrumpida once horas con treinta minutos diariamente?
La Estabilidad Laboral, un Salario Justo y la Salud Ocupacional, son Derechos Humanos
EMPLEO SÍ, PERO CON DIGNIDAD
Choloma, Cortés, 14 de octubre del 2011.